jueves, 27 de noviembre de 2008

SILENCIO SE... GRABA (Semana del 28 de noviembre al 4 de diciembre de 2008)

El comienzo del mes de diciembre viene cargado de buenas películas y hasta se puede disfrutar de un ciclo dedicado al bandido más celebre del salvaje Oeste: Jesse James. Cintas de Henry King, Fritz Lang o Nicholas Ray, a cada cual mejor, nos aleccionarán acerca de James y su célebre banda; las podrán disfrutar los que vivan en las autonomías asturiana y castellano manchega. Para el resto filmes tan apetecibles como El Extraño de Orson Welles, La Strada de Fellini o El Padrino, segunda parte, de Coppola, entre muchos otros.

Pinchar en la tabla para verla mejor (las películas en rojo no son necesariamente las mejores, son las que se comentan más abajo)


Comentarios de algunas de las cintas recomendadas:

El Hombre del Oeste (Man of The West de Anthony Mann, 1958). Gary Cooper, Lee J. Cobb, Julie London. (CARTV, domingo 30 a las 15:45)

La última de las grandes películas de Anthony Mann, del género donde se mostró como un verdadero especialista: el western.

En esta ocasión, Gary Cooper es un antiguo pistolero que hace años cambió su revolver por una vida pacífica y apartada de la delincuencia. Su situación personal ha cambiado tanto que el pueblo donde vive le ha encargado que contrate una maestra para que se haga cargo de la escuela. Sin embargo con lo que se encuentra es con su antigua banda. El conflicto está servido cuando el protagonista no tiene más remedio que usar la violencia que tanto detesta para conseguir volver a su añorada vida tranquila.

Esta es la tesis que nos ofrece Mann en un filme moderno, en un western característico de los años cincuenta donde el combate interior es más importante que la lucha explícita -y da razón a ésta en beneficio del propio género-.


La cinta ha sido tachada de lenta, pero quizás ese sea su mayor atractivo. Parece que fue una de las películas que influyeron en Sergio Leone a la hora de crear el “spaghetti western”; y no sólo por la acción contenida sino por la crudeza de algunas secuencias, insólitas para aquellos tiempos. Un ejemplo: la escena donde obligan a desnudarse a Julie London en presencia de un refrenado y sobrio Cooper.

El Hombre del Oeste pertenece a ese club selecto de largometrajes que, a medida que pasan los años por ellos, no sólo no pierden interés sino que refuerzan su calidad y se convierten en imprescindibles para los amantes del cine.



El Funeral (The Funeral de Abel Ferrara, 1996). Christopher Walken, Chris Penn. (Onda 6 TV, domingo 30 a las 22:00)

De El funeral me gusta casi todo. Podría perfectamente ser una película de Martin Scorsese en sus mejores momentos; pero es de Abel Ferrara, que se deja influir por el maestro y aprovecha un funeral -por el cuerpo sin vida de un gangster- para retratar la vida de una familia del hampa, de sus mujeres y, sobre todo, de la locura que es vivir en continua tensión. El personaje de Chris Penn, algo pasado e histriónico, es muy significativo: está trastornado. Y volvamos a Scorsese: el director de Malas Calles debería haber repasado el último acto de esta excelente cinta de Ferrara antes de rodar la conclusión de Infiltrados; claro que él también tiene sus propios finales del mismo estilo; pensemos en Taxi driver.



Yo vigilo el camino (I walk The Line de John Frankenheimer, 1970). Gregory Peck, Tuesday Weld. (TvCanaria, lunes 1 a las 01:25)

Da la impresión de que lo estaba deseando. John Frankenheimer, uno de los mejores cineastas de la llamada "generación de la televisión", parece que estaba esperando el momento propicio para darle una sonora bofetada a la sociedad americana de finales de los sesenta… leer más



La Pantera Rosa ataca de nuevo (The Pink Panther strikes again de Blake Edwards, 1976). Peter Sellers, Herbert Lom. (TV3, lunes 1 a las 18:35)

Para muchos la mejor película de la serie de la Pantera Rosa (la quinta, si consideramos las dos cintas del Inspector Clouseau). Los gags con Peter Sellers y su ex-jefe (Herbert Lom), aquí convertido en una amenaza para la humanidad, son lo más destacado del filme: tanto al comienzo, cuando el patoso Inspector Clouseau visita a su jefe al psiquiátrico y le causa una recaída irreversible -y al espectador una risa incontrolable-; y al final, con un Sellers disfrazado de dentista inyectándole el suero de la risa al propio Lom. Nosotros no lo habríamos necesitado.



El misterio Von Bulow (Reversal of fortune de Barbet Schroeder, 1990). Jeremy Irons, Glen Close. (TV3, martes 2 a las 18:25)

Basada en hechos reales, esta cinta del, primero productor, Barbet Schroeder es la de mayor éxito del director y del actor Jeremy Irons que consigue un oscar por su interpretación… leer más



El Guateque (The Party de Blake Edwards, 1968). Peter Sellers, Claudine Longet. (TV3, jueves 4 a las 18:35)

Otra comedia de Blake Edwards con su actor fetiche (Peter Sellers) y su grupo de trabajo de la serie La Pantera Rosa, incluyendo a Henry Mancini como músico. Resulta desternillante, sobre todo la primera parte, hasta que llegan los componentes del ballet ruso y la hija del productor de cine. A partir de ahí decae bastante. Lo mejor: la genialidad de Peter Sellers, que representa a un actor de segunda, prácticamente un extra, muy educado y patoso a partes iguales; pero también destaca el camarero borracho que proporciona el toque surrealista para que, por ejemplo, la secuencia de la cena sea una de las mejores escenas cómicas de la historia del cine.

jueves, 20 de noviembre de 2008

SILENCIO SE... GRABA (Semana del 21 al 27 de noviembre de 2008)

Encabeza la lista de recomendaciones la segunda entrega de la trilogía de Iñárritu. Del resto de la semana destacan obras maestras incontestables como Vértigo, El Hombre que pudo reinar o El Padrino; cintas muy interesantes de Fellini, Visconti, Preminger, Wilder, Peckinpah o Tourneur; tampoco faltan filmes españoles, representados por una maravilla del genial Berlanga; por la excelente película de Fernando Fernán Gómez; o por el largometraje de Antonio Hernández premiado con el Goya al mejor guión. Que disfruten de todos ellos y, silencio se… graba.

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Comentarios de algunas de las cintas recomendadas:


Río Bravo (Howard Hawks, 1959). John Wayne, Dean Martin, Ricky Nelson. (La 2, sábado 22 a las 01:40)

Esto son palabras mayores. Con respecto a Río Bravo, película que todo cinéfilo que se precie de ello habrá visto varias veces, se me presenta un dilema: no se si es mejor no decir nada de este excelente western o escribir un libro acerca de él. Intentaré hacer algo intermedio.

Aquí, Howard Hawks inicia una obsesión cinematográfica, una bendita redundancia que le llevará a dirigir tres películas sobre un mismo tema. Y todo porque quiso realizar una cinta-respuesta al filme de Zinnemann, Solo ante el peligro (High Noon, 1952). Su intención inicial de resaltar los valores del sheriff que no pide ayuda a la población, que no muestra su cobardía y que se conforma con el apoyo de sus ayudantes (un alcohólico, un viejo tullido y un muchacho) resultó una obra maestra. Y es que no podía evitar insertar en la trama varias escenas entrañables con los amigos resolviendo sus problemas domésticos, mientras fuera acechaba un peligro común. Sí, Hawks se repite. Y lo hace muy bien. Seguro que acuden rápidamente a la memoria cinéfila imágenes de Río Rojo o Río de Sangre. En aquellos dos “ríos” Hawks se enfrentaba a dichas secuencias con un tratamiento más tradicional y sumergía a los personajes en la oscuridad; en decorados que simulaban exteriores. En Río Bravo el realizador matiza la puesta en escena y consigue que la familiaridad sea total desarrollando las escenas entre las cuatro paredes de la cárcel. El intimismo logrado se manifiesta rompedor con todo lo que se había realizado hasta ese momento; el director clásico resultó ser más moderno de lo que se pensaba.


El estilo de rodar de Hawks –o la carencia de él- se puede observar plenamente en Río Bravo, que se convierte en el paradigma hawksiano. Es una película en la que apenas hay dos primeros planos; el resto de la puesta en escena se enmarca con tomas generales que consiguen que la cámara “desaparezca”. Es un filme que cuando el objetivo toma protagonismo lo hace por alguna razón, y desde luego no para el lucimiento del operador o director de fotografía. Un ejemplo: si nos fijamos en un travelling (¿el único?), cuando John Wayne y Dean Martin hacen una patrulla nocturna por la calle principal del pueblo, la sensación de intranquilidad que produce al espectador (y de belleza por las imágenes) es única.

Insisto: a Hawks le gusta repetirse. La idea original para el casting era utilizar al mismo trío protagonista de Río Rojo (Wayne, Montgomery Clift y Walter Brennan) y añadir un nuevo elemento de conflicto: el sheriff borracho encarnado por Dean Martin. Clift rehusó la invitación; no quería volver a pasar por las mismas discusiones desagradables con John Wayne. Y es que la forma de pensar del actor se encontraba en las antípodas de “El Duque”. Pero parece que todo le salía bien a Hawks, que pronto encontró un sustituto perfecto, una estrella de la canción que además le iba a proporcionar una publicidad impagable para el proyecto. Me refiero a Ricky Nelson. Su tema (con Dean Martin) “My Rifle, My Pony and Me” fue todo un éxito (por cierto la canción original, con otro título, ya aparecía en Río Rojo) y la secuencia en la que cantan la balada country ya es legendaria.


Walter Brennan, otro fijo en el genial director, da vida a un personaje muy bien dibujado y excelentemente interpretado; el ajuste ideal de humor que requiere la cinta. Por último, Angie Dickinson representa el contrapunto femenino de Wayne, un pretexto para que Hawks pueda reflejar su querida guerra de sexos. Aunque algunos críticos digan que hay escenas que parecen introducidas con calzador, en mi opinión el personaje no sobra, al contrario proporciona un aire relajado, y en el caso de la escena final una excelente excusa para que Hawks vuelva a sus comedias más aplaudidas. Nunca la lencería femenina fue tan inteligentemente usada para una declaración de amor entre los protagonistas.

La trama, el estilo, los personajes, en definitiva la puesta en escena de Río Bravo es magistral. Es cierto que hay muchos más elementos para analizar en este western, pero no nos queremos alargar y seguro que el cinéfilo avezado quiere aportar sus propios análisis. Señores, lo dicho: esto son palabras mayores.



¡Que ruina de función! (Noises off de Peter Bogdanovich, 1992). Michael Caine, Carol Burnett. (CARTV, sábado 22 a las 15:45)

Desternillante comedia del, primero crítico y después realizador, Peter Bogdanovich. Trata de una compañía de teatro que ensaya, estrena y representa una comedia de las llamadas de "enredo". El grupo es un desastre debido a las relaciones entre ellos, al alcohol y a la obra en sí, muy complicada de realizar.

Bogdanovich nos presenta tres versiones del primer acto: la primera es un ensayo donde se puede ver como es la comedia original; la segunda es el estreno en provincias, desde el punto de vista de los actores entre bambalinas; y la tercera el caos total bajo el prisma de un espectador sentado en el patio de butacas.

La realización de la película muestra la habilidad de Bogdanovich y su cuerpo técnico a la hora de planificar las escenas. Me imagino lo complicado que debe ser rodar planos secuencia donde los platos de sardinas cambian de manos continuamente, donde las puertas se abren y cierran a la velocidad del rayo, o donde ramos de flores y botellas de whisky aparecen y desaparecen por doquier. Y es que el riesgo a caer en un desconcierto semejante al vodevil de la ficción debe ser bastante alto.

En definitiva, una película muy divertida, pero que es necesario verla varias veces para no perder detalle –y parar la grabación para secarse las lágrimas y dar un respiro a las carcajadas que las han provocado-.



Toma el dinero y corre (Take the Money and run de Woody Allen, 1969). Woody Allen, Janet Margolin. (CARTV, domingo 23 a las 00:00)

Una de las comedias más absurdas y divertidas de la primera etapa de Woody Allen como realizador. Quizás se resiente de un excesivo uso del slapstick y no llega a la agudeza y sutileza de los diálogos de sus obras posteriores, pero supera en algunas secuencias a la conocida Rufufú (I Soliti Ignoti de Mario Monicelli, 1958) o a la española Atraco a las tres (José María Forqué, 1962), con la que tiene más de un punto en común. La estructura, en forma de documental, con entrevistas que van configurando al personaje, la copiará y mejorará más tarde en Zelig (1983) o en Acordes y desacuerdos (1999). Destacan las secuencias de la fuga, cuando dejan solo al desdichado ladrón; y la del robo a mano armada, en donde todos los empleados opinan acerca de lo que Allen ha escrito en un papel que entrega al cajero.



Argel (Algiers de John Cromwell, 1938). Charles Boyer, Hedy Lamarr. (Veo TV, domingo 23 a las 23:00)

Versión de la excelente Pepé Le Moko de Julián Duvivier, pero a la americana, es decir con estrellas de Hollywood y con un final más convencional… leer más




Hasta la próxima semana. Os dejo con buena compañía; con la leyenda:


jueves, 13 de noviembre de 2008

SILENCIO SE... GRABA (Semana del 14 al 20 de noviembre de 2008)

Continuamos con las recomendaciones de películas para ver en la pequeña pantalla en las cadenas nacionales o autonómicas. Esta semana, amén de cintas ya comentadas recientemente, tenemos propuestas tan interesantes como La Mitad del cielo, una obra importante de uno de los mejores directores españoles (para mí Gutiérrez Aragón se encuentra en la primera línea del cine de nuestro país, junto a Erice o Saura y pocos más); una cinta de la controvertida, pero excelente profesional, Pilar Miró; o una obra maestra de John Huston que significó su despedida del cine.

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Comentarios de algunas de las cintas recomendadas:

La Legión Invencible (She wore a yellow ribbon de John Ford, 1949). John Wayne, Joanne Dru. (La 2, viernes 14 a las 02:20)

La segunda película de la trilogía que sobre la caballería de los EE.UU. realizó el maestro John Ford… leer más





El Marido de la Peluquera (Le Mari de la Coiffeuse de Patrice Leconte, 1990). Jean Rochefort, Anna Galiena. (Canal Sur 2, domingo 15 a las 00:00)

Película que supuso la consagración de Patrice Leconte, el irregular director francés que sin embargo ha dado muy interesantes obras como por ejemplo Monsieur Hire (1989) y Tango (1993). Trata de la infancia y posterior madurez de Antoine (estupendo Jean Rochefort, lo mejor de la cinta) que se enamora de una peluquera y se casa con otra. Curiosísimo largometraje, con algunas escenas que recuerdan al mejor Fellini; y con una banda sonora muy divertida, estilo oriental, que provoca los simpáticos bailes de Jean Rochefort, y nos dice al oído que Antoine continúa todavía en la infancia.



El Tercer Hombre (The Third Man, de Carol Reed, 1949). Orson Welles, Joseph Cotten, Alida Valli. (Veo TV, sábado 15 a las 23:00)

Viena, años de posguerra, un hombre acaba de morir atropellado por un camión. Su amigo intimo cree que ha sido asesinado y se dispone a demostrarlo… leer más





El Silencio de los Corderos (The Silence of the Lambs de Jonathan Demme, 1991). Anthony Hopkins, Jodie Foster. (CARTV, domingo 16 a las 00:00)

Aunque sea una película de la década anterior ya se ha convertido en un clásico de los thrillers de todos los tiempos. Llamada la "Psicosis de los noventa"… leer más





Lanza Rota (Broken Lance de Edward Dmytryk, 1952). Spencer Tracy, Richard Widmark, Robert Wagner. (CARTV, domingo 16 a las 15:50)

Más que correcto western de Edward Dmytryk, de los llamados psicológicos. Es la segunda adaptación de la novela "House of Strangers" (la primera corresponde a Joseph L. Mankiewicz), pero en clave de película del oeste. El autor, Philip Yordan, ganó el oscar por el estupendo guión.

Aquí, Dmytryk estudia el enfrentamiento de dos hermanos (encarnados por Richard Widmark y Robert Wagner) basándose en la tradición bíblica de Caín y Abel, pero también con alguna influencia de su propia experiencia en la llamada "Caza de Brujas". En efecto, Robert Wagner es acusado injustamente de un crimen no cometido y lucha durante toda la cinta por demostrar su inocencia. Dmytryk formó parte de la tristemente famosa lista de "los diez de hollywood" y posteriormente delató a alguno de sus compañeros del partido comunista ante el Comité de Actividades Antinorteamericanas. Quiso justificar su actitud en varias de sus películas, aunque en mi opinión falló en el intento.

Independientemente de sus problemas morales, el largometraje es una delicia para el aficionado al western. La fotografía de Joe Macdonald y Anthony Newman es uno de los aspectos a destacar; también la interpretación del siempre creíble Spencer Tracy y de Richard Widmark, mientras que Robert Wagner, demasiado insulso y a veces empalagoso, no se encuentra a la altura de sus compañeros de reparto y estropea lo que podría haber sido una obra maestra del género.



Cookie’s Fortune (Robert Altman, 1998).Glenn Close, Julianne Moore. (CARTV, lunes 17 a las 01:00)

Se trata de una comedia coral, muy del estilo de Robert Altman y se sitúa entre sus mejores trabajos: una directora de teatro local no sólo maneja las actuaciones de sus subordinados en las tablas (un policía, un abogado, su hermana retrasada y casi todos los del pueblo), sino que también quiere hacerlo en la vida real; y no duda en encubrir un suicidio poco conveniente, para que parezca un asesinato. La caricatura de Altman se acerca al surrealismo cuando en el pueblo todos se conocen tan bien que la cárcel permanece abierta, la gente entra y sale, se inculpa o no, dependiendo de las circunstancias. Hasta hacen el amor allí si surge la ocasión. Una sorpresa: la actuación de la legendaria Patricia Neal (recuérdese, por ejemplo, El manantial de King Vidor, 1949) como la anciana Cookie que añora la vida que llevaba con su difunto marido y se quita la vida para reunirse con él, no sin antes dejar un testamento tan insólito que causa toda la trama posterior.



Manhattan (Woody Allen, 1979). Woody Allen, Diane Keaton. (TV3, miércoles 19 a las 18:35)

Una especie de continuación de Annie Hall (1977), y un precedente de Recuerdos (1980), pero superior a la última como poco. Aquí Allen es un divorciado en crisis que sale con una menor de edad (¿premonición de lo que le pasaría después en su vida real?). El personaje no disimula en absoluto lo que piensa el mismo Allen: sus obsesiones sobre el amor, el sexo, la muerte y su espíritu cinéfilo -alusiones a Bergman, a los musicales y a los clásicos en general impregnan toda la película-. Pero sobre todo está su querida Manhattan. La fotografía en blanco y negro de la ciudad es memorable. La escena de Keaton y Allen sentados en un banco contemplando el Puente de Brooklyn ya ha pasado a la historia del cine.

lunes, 10 de noviembre de 2008

GOMORRA (Mateo Garrone, 2008)

Acudimos puntualmente a nuestra cita de todos los años: el Festival de Cine Europeo de Sevilla -que mejora en cada nuevo certamen- y nos encontramos con la película estrella, Gomorra; flamante ganadora de un importante premio en Cannes y favorita para llevarse el giraldillo de oro. Desde luego la sensación de haber visto un gran filme no desaparece a pesar de la saturación de publicidad previa que arrastra esta cinta de Mateo Garrone. Y es que se basa en el polémico libro de Roberto Saviano, un nuevo Salman Rushdie al que la Mafia ha puesto precio a su cabeza, y vive en paradero desconocido rodeado de guardaespaldas.



Gomorra hace honor a su nombre al ser un retrato preciso de los barrios bajos (de un barrio bajo) napolitanos. Las drogas, los asesinatos, la prostitución no son esta vez el centro de la denuncia sino el marco que rodea el documento; porque se trata de eso: de un registro fiel de lo que ocurre en el escalón inferior del hampa organizada.

El realismo entendido por Garrone es similar al que nos presentan algunos autores iraníes (pensamos en Kiarostami o Makhmalbaf), al menos en la forma: la cámara en mano, nerviosa, pero no mareante (el propio Garrone es el operador), sirve de herramienta eficaz para mostrar tomas casi subjetivas, generalmente primeros planos, que introducen al espectador en la acción y eliminan casi por completo la poca ficción que sigue la trama. De hecho, el realizador se encarga de separarla de la realidad cuando unos adolescentes juegan a ser los protagonistas de El Precio del poder (Scarface de Brian de Palma, 1983) mientras se van introduciendo en el mundo de la delincuencia. Además, esto le sirve a Garrone para diferenciar –y reivindicar- su cine frente al comercial.


La historia (el documento) transcurre delimitada por las desconchadas paredes de una barriada del extrarradio de Nápoles; una ciudadela pintada de óxido por donde circulan los protagonistas de Gomorra: un niño que no le queda otra que implicarse en una u otra banda para vivir a sueldo de la Camorra; los dos adolescentes citados anteriormente; el “pagador” de la organización, que vive entre dos fuegos; un sastre al servicio de los mafiosos; o todo un entramado para deshacerse de residuos tóxicos, saltándose los mínimos procedimientos de seguridad. Lo que le interesa a Garrone es plasmar en la gran pantalla el punto de vista de los personajes para descubrir los motivos por los que se introducen en ese mundo del que es difícil salir. Creo que lo consigue plenamente.

Para las personas que no hemos vivido nunca en ese ambiente, películas como Gomorra se convierten, posiblemente, en la aproximación más cercana para entender lo que ocurre en los espacios donde habita y opera la delincuencia organizada. Y lo que pasa por sus mentes, contaminadas de miseria y podredumbre: corrompidas por el poder que otorgan el dinero y las armas.

Ver Ficha de Gomorra.

sábado, 8 de noviembre de 2008

COMA (Michael Crichton, 1978)

No me gustan nada los hospitales. Creo que no soy nada original, sin embargo sé positivamente que hay gente que le encanta ir a los centros de salud, ambulatorios, clínicas y demás edificios dedicados a la salud. Pasar el rato allí, contar sus enfermedades al resto de pacientes (paciencia hay que tener), echar el día en compañía de olores a material de limpieza antiséptico o a productos farmacéuticos -todos estos sitios huelen igual-. Esta particular fobia mía puede que sea la causante de la impresión que siempre me produce la visión de Coma, que a mis ojos se convierte en una película de terror en toda regla.


Y es que el filme de Michael Crichton (también guionista), es un thriller que ronda los quirófanos como si éstos fueran verdaderas salas de tortura (lo son). El director, y aclamado escritor, se mueve como pez en el agua por la historia gracias a su condición de doctor en medicina: en un hospital demasiados pacientes se quedan en coma después de intervenciones quirúrgicas nada complicadas; una residente intenta averiguar que ocurre y se encuentra con que ella puede ser otra victima más…

La cinta arranca con cierto tufillo a telefilme o, en el mejor de los casos, a largometraje de serie “B”, pero mejora rápidamente tras descubrir un casting de lujo y adentrarse la acción en un suspense donde los personajes cambian de sospechosos a inocentes, y vuelta a empezar. En el aspecto técnico destacan unos decorados bastante acertados: algunos tomados de exteriores muy bien localizados, como el aséptico edificio del último tercio de la película, con una fachada repleta de ventanas uniformes, a modo de nichos; y otros realizados en el plató para adornar la trama y convertirla en futurista, como la sala donde se almacenan los cuerpos estilo Matrix.


El responsable de la creación de Almas de Metal (Westworld, 1973) o Parque Jurásico, esta vez se basa en el libro de otro autor (Robin Cook, también médico) para dar vida a un tema que no queda muy lejos de la realidad: el de la compra y venta de órganos humanos. Y si no que se lo digan a las naciones del tercer mundo y a las continuas desapariciones de personas (sobre todo niños) de las que nunca se supo más. Por cierto nuestro país no se libra de tal amenaza, y los últimos raptos podrían ir perfectamente en el mismo sentido. Por tanto, Coma se trata de una película muy actual; vista a día de hoy se despoja de su cubierta de ciencia- ficción y adquiere otra casi costumbrista. Michael Crichton vuelve a situarse por delante del conocimiento humano y, como un moderno Julio Verne, acierta con sus predicciones como hiciera con los robots (cada vez más implicados en los parques temáticos) o con la clonación de animales a partir de muestras fósiles.

Interpretada por la sugerente Genevieve Bujold, que lleva el peso de todo el largometraje, y bien secundada por Michael Douglas y un ya maduro Richard Widmark, la película resulta muy atractiva y nos parece adecuada para recordar a Michael Crichton, recientemente desaparecido. Eso sí, no me atrevo a recomendarla a nadie que tenga que ir próximamente a, por ejemplo, una revisión médica.

Ya lo dice un refrán: “si quieren ser felices, no analicen”.


Ver Ficha de Coma.




jueves, 6 de noviembre de 2008

SILENCIO SE... GRABA (Semana del 7 al 13 de noviembre de 2008)

Creo que esta semana batimos el record en cuanto a cantidad (y calidad) de películas recomendadas; algunas ya comentadas en anteriores citas, pero emitidas en diferentes cadenas autonómicas –es frecuente que los títulos pasen de unas comunidades a otras-. Entre tantas propuestas podemos destacar otra obra fundamental para entender el origen del cine como es Intolerancia de Griffith; un par de películas españolas de Jaime de Armiñán y Víctor Erice; la adaptación al cine del estremecedor relato de Truman Capote; el divertimento de aventuras de Hawks en África; la excelente Adiós Muchachos de Malle; la poco valorada, pero muy buena película de Alan J. Pakula, con Jane Fonda y James Caan; o la obra maestra de Capra, que parece que se adelanta a las Navidades como los dichosos adornos que ya coronan nuestras calles.

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Comentarios de algunas de las cintas recomendadas:

El Hombre de Laramie (The Man from Laramie de Anthony Mann, 1955). James Stewart, Arthur Kennedy. (ETB2, viernes 7 a las 18:15)

El Hombre de Laramie es el último western de los cinco que hicieron juntos Anthony Mann y James Stewart. Ambos protagonizaron una de las colaboraciones más fructíferas que ha dado el cine… leer más.



Atrapado por su pasado (Carlito’s way de Brian de Palma, 1993). Al Pacino, Sean Penn. (Canal 9, sábado 8 a las 00:15)

Una de las obras maestras del género negro y de De Palma. Contiene algunos de los planos más logrados de la historia del cine… leer más.




Imitación a la vida (Imitation of life de Douglas Sirk, 1959). Lana Turner, John Gavin. (Canal 9, sábado 8 a las 11:00)

Una de las películas que dirigió Douglas Sirk dentro del género que dominaba como nadie: el melodrama. Es un remake de Imitation of Life (1934) de John M. Stahl. Aquí una madura Lana Turner, en su afán de volver a ser actriz, se intenta relacionar con agentes y productores de teatro, dejando de lado al fotógrafo Gavin, su verdadero amor. Paralelamente a la trama principal se cuenta la historia de una joven de color que reniega de su raza y causa la infelicidad de su madre. Esa doble narración es casi lo mejor de la cinta que, sin embargo, tiene un handicap: la falsa interpretación de Lana Turner, lejos de sus mejores momentos. Este error puede hasta potenciar la película si entendemos la actuación de la estrella como una interpretación de sí misma.



Fort Bravo (Escape from Fort Bravo de John Sturges, 1953). William Holden, Eleanor Parker. (TPA, sábado 8 a las 19:00)

Western tradicional del especialista Sturges, donde William Holden es un oficial del ejercito yankee destinado en Fort Bravo, un fuerte rodeado de indios y que a la vez es un campo de concentración de prisioneros confederados. Con la llegada de Eleanor Parker se origina la verdadera trama: ella resulta ser una espía del Sur, cuya misión es ayudar a escapar a unos oficiales rebeldes. Holden tratará de impedirlo y por el camino se enamorará (inevitable) de la heroína. Todo se complica cuando nos enteramos que la "Mata Hari" es la prometida del oficial rebelde.

Lo cierto es que la cinta resulta algo irregular: una brillante secuencia final, con el protagonista luchando desesperadamente contra los indios, destaca sobre algunas escenas nocturnas donde los decorados chirrían demasiado. Sturges llegó a decir que el acabado final hubiera mejorado sensiblemente si hubiera dispuesto de Cinemascope, formato que dominaría en películas como Conspiración de Silencio.

A pesar de todo el filme gana muchos enteros gracias al buen hacer del realizador, con su característico ritmo narrativo, y a las espectaculares tomas rodadas en exteriores, en el "Death Valley". Este parque natural, con estrechos desfiladeros, colinas sinuosas y rocas de formas imposibles, encaja muy bien en la historia y ayuda a expresar la angustia que sufren los personajes acosados por los indios y por ellos mismos.



Esmeralda, La Zíngara (The Hunchback of Notre Dame de William Dieterle, 1939). Charles Laughton, Maureen O’Hara. (Popular TV, sábado 8 a las 22:00)

Clásico del cine fantástico que se encuentra a un paso entre el género de aventuras y el de terror. La película se basa en la conocida obra de Víctor Hugo El Jorobado de Notre Dame; es la segunda adaptación y la mejor de todas (la primera data del cine mudo, con una interpretación legendaria de Lon Chaney).

Además de la trama central, es decir la gitana perseguida por un juez déspota y salvada por el tullido que habita en la catedral de París, posee muchos e interesantes ingredientes para comentar: por ejemplo el asunto de la libertad de expresión –a tener muy en cuenta desde la invención de la imprenta- nueva preocupación de las autoridades dado el peligro potencial que supone la opinión pública. También presenta el tema de actualidad de la xenofobia y el racismo (los gitanos son tratados como seres inferiores). Y en general el de la intolerancia, con el rechazo explícito hacía el jorobado (Charles Laughton, en una impresionante caracterización e interpretación).

La película se realizó cuando estallaba la Segunda Guerra Mundial, sin embargo muestra un mensaje optimista cuando al final, el personaje encarnado por el debutante Edmond O'Brien, le dice a Thomas Mitchell que es mejor solucionar los problemas con las palabras que con la acción. Es particularmente emocionante el momento en el que Charles Laughton se sube a las campanas y las hace tocar frenéticamente; según dicen, justo antes de rodar la escena, alguien le comunicó al actor británico que comenzaba la contienda más sangrienta de la historia.
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